El viernes se lanzará oficialmente en San Miguel de Tucumán, en Las Talitas y en Concepción el carnet por puntos. El régimen que, rige en la ciudad de Buenos Aires desde enero de 2009, comenzó a ser aplicado por el gobierno español en 2006 y la experiencia ha demostrado su efectividad en aquella geografía. Se sabe que Tucumán ocupa uno de los primeros lugares en la cantidad de muertos en accidentes de tránsito. Sólo en San Miguel de Tucumán se producen al año 1.744 accidentes y se computan seis heridos por día. De acuerdo con las estadísticas, se estima que fallecen 22 personas por día en todo el país.
Para obtener por primera vez un registro de conducir los interesados deberán rendir un examen teórico-práctico que constará de 40 preguntas con el sistema multiple choice, de las que habrá que responder correctamente el 90% como mínimo. Se deberá estudiar un manual de 116 páginas. Con el nuevo régimen desaparecerán las licencias de conducir que entrega cada municipio y habrá un carnet único. Se informó también que se verificarán los antecedentes personales (policiales o judiciales) para conceder el carnet. Se unificarán las sanciones y las multas y los datos se asentarán en un Registro Nacional de Antecedentes de Tránsito. Cada conductor tendrá 20 puntos que se irán descontando a medida que cometa infracciones. Cuando llegue a cero, la sanción consistirá en la inhabilitación para conducir que podrá extenderse desde los 60 días hasta los cinco años. Para recuperar los puntos que pierdan, los conductores deberán realizar cursos de educación vial. Si el interesado no aprueba el examen teórico o el práctico, deberá esperar un mes y volver a rendir la prueba; sólo tendrá tres oportunidades. Para la renovación del registro sólo se deberá rendir el examen psicofísico. Los funcionarios serán los primeros en rendir los exámenes, según se anticipó. El Manual del Conductor, desarrollado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), está referido a las normas de tránsito, la mecánica del automotor, elementos de seguridad del vehículo, mantenimiento del rodado, formas de conducir, señales de tránsito y ética ciudadana. Conocer el estado de los neumáticos, de los frenos y sobre la dirección será esencial. También los conductores serán examinados sobre las actitudes que tendrían ante determinada situación, para conocer si están capacitados éticamente, para manejar.
Los que deban renovar sus licencias demorarán alrededor de cuatro horas en completar el trámite, mientras que los primerizos tardarán dos días en obtener el carnet. Estos últimos deberán efectuar un curso de seis horas, en dos clases y luego pasar a las evaluaciones. El secretario provincial de Transporte estima que el sistema por puntaje comenzará a funcionar en marzo de 2011 cuando la mayoría de los municipios estén entregando los nuevos registros.
Todo sistema nuevo que se lanza para mejorar una penosa realidad y, principalmente, para proteger la vida, es bienvenido. Nos parece positivo que los aspirantes deban estudiar un manual y pasar las pruebas teóricas, prácticas y psicofísicas. Sería interesante que la misma exigencia corriera para los que deben renovar la licencia para llegado el momento, todos los conductores hayan pasado por la evaluaciones. Un conductor ignorante de las normas justamente se verá beneficiado -y la sociedad perjudicada- si no rinde como los aspirantes; nada garantiza que conozca el Manuel del Conductor. Para que una norma o sistema cumplan con su objetivo no deben partir de excepciones porque ya en su origen estarían planteando la desigualdad. Todos deberían arrancar de cero. El sistema puede ser excelente, pero depende de funcionarios y ciudadanos para que se beneficie la comunidad.